Quisiera ser lava
Ira fluida
La capacidad lenta de destrucción
Vivir bajo la superficie
Arder.
Pero sólo soy hielo de otoño
Una capa fina y quebradiza de frío sobre agua negra
Y me ahogo en un vaso de agua.
martes, 30 de agosto de 2016
jueves, 9 de junio de 2016
Paciencia
"¿Qué queda después de las flores?"
¿Después de las flores? No queda nada.
"¿Cómo puede no quedar nada? ¿A dónde van todas las cosas? ¿Dónde van el mirlo y la aurora, las canciones y los ríos, las lágrimas, los besos, la noche...?"
No van a ningún sitio, pero no se quedan. Dejan de estar. Porque ¿cómo iban a
estar los ríos, las canciones, los mirlos y los besos? ¿Qué sentido tendrían las
lágrimas tras desaparecer las flores?
"¿Pero cómo pueden dejar de existir? Si son tan reales... ¿Cómo van a dejar de estar si puedes verlos y tocarlos y sentirlos?"
Todas las cosas dejan de ser. Incluso el frío deja de ser cuando nadie puede
sentirlo, y sólo queda su recuerdo guardado en el próximo invierno. Pero hay
cosas que dejan de ser cuando aún puedes tocarlas y sentirlas. Hay besos que
mueren antes de ser dados, canciones que nunca serán escuchadas y amores
que desaparecen antes de haber empezado. ¿Acaso un mirlo al morir, sigue
siendo el mismo ser que cuando estaba vivo?
Tras las flores no queda nada. Todas las cosas que puede que hayan sido y todas
las que serán, hasta las cosas que no son, dejan de ser.
"¿Y si el mirlo muere cuando aún hay flores?"
Entonces espera con paciencia al final. Los mirlos muertos nunca tienen prisa.
miércoles, 25 de mayo de 2016
Pew pew pew
Hablo más de lo que debo.
Y acabo diciendo demasiadas verdades.
Hablo más de lo que debo.
Y todo lo que digo es mentira.
Hablo más de lo que debo, porque hablo en acotaciones. Ahora, vivo entre bastidores.
No tengo ni puta idea de teatro, aunque no salga de él.
Ahora no como.
Ahora no duermo.
Ahora sólo sueño.
Que no me toque la luz del sol.
Un final de esos que hacen que nadie sepa muy bien cuando empezar a aplaudir.
Ahora me disuelvo.
Cuando estoy triste no sé escribir cosas coherentes.
Cuando no estoy triste, no sé escribir.
Un,
dos,
tres.
Ahora, aplaudid.
Y acabo diciendo demasiadas verdades.
Hablo más de lo que debo.
Y todo lo que digo es mentira.
Hablo más de lo que debo, porque hablo en acotaciones. Ahora, vivo entre bastidores.
No tengo ni puta idea de teatro, aunque no salga de él.
Ahora no como.
Ahora no duermo.
Ahora sólo sueño.
Que no me toque la luz del sol.
Un final de esos que hacen que nadie sepa muy bien cuando empezar a aplaudir.
Ahora me disuelvo.
Cuando estoy triste no sé escribir cosas coherentes.
Cuando no estoy triste, no sé escribir.
Un,
dos,
tres.
Ahora, aplaudid.
sábado, 27 de febrero de 2016
Neutrinos
Decía que brillaba con luz propia.
Pero era sólo la fisión nuclear.
Una supernova a punto de convertirse en un agujero negro, de destruir galaxias, de absorber la luz.
¿Cuándo dejé de quererte?
No sé si hace un año, hoy, o dentro de un mes.
¿Cuándo te perdí?
Ojalá recordara dónde te puse.
En un pedestal. En un puto pedestal.
Por eso te caíste.
Pero todo eso da igual, porque aún hoy tengo que luchar y repetirme una y otra vez que no fue mi culpa, que no es que yo no fuese suficientemente buena, suficientemente guapa, suficientemente feliz.
Y seguiré repitiéndomelo, a ver si algún día me lo consigo creer.
He luchado contra más cosas de las que recuerdo, y a ti, sigo sin poderte ganar.
Te odio.
Te quiero.
Te quise.
Te echo de menos.
Pero era sólo la fisión nuclear.
Una supernova a punto de convertirse en un agujero negro, de destruir galaxias, de absorber la luz.
¿Cuándo dejé de quererte?
No sé si hace un año, hoy, o dentro de un mes.
¿Cuándo te perdí?
Ojalá recordara dónde te puse.
En un pedestal. En un puto pedestal.
Por eso te caíste.
Pero todo eso da igual, porque aún hoy tengo que luchar y repetirme una y otra vez que no fue mi culpa, que no es que yo no fuese suficientemente buena, suficientemente guapa, suficientemente feliz.
Y seguiré repitiéndomelo, a ver si algún día me lo consigo creer.
He luchado contra más cosas de las que recuerdo, y a ti, sigo sin poderte ganar.
Te odio.
domingo, 7 de febrero de 2016
Nada
Eso es lo que queda:
no hay ningún aplauso
no hay una gran ovación final.
Cuando todo acaba, sólo hay silencio.
¿Qué otra cosa podría ser?
no hay ningún aplauso
no hay una gran ovación final.
Cuando todo acaba, sólo hay silencio.
¿Qué otra cosa podría ser?
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