miércoles, 16 de abril de 2014

Missing

Desaparecer. Desaparecer.

Ojalá llegue pronto la guerra, y a tu puerta dos hombres vestidos de uniforme.
"Lo sentimos mucho", te dirán, evitando mirarte a los ojos.
Y cerrarán tu mano alrededor de una placa metálica con mi nombre.

No llores, no llores nunca por esa placa de perro.
No permitas que esos hombres crean que te afecta. Quizás lo mejor sea que hagas como que no me conoces.
De todas formas, nunca habrías tenido un cuerpo al que llorar.

No me busques, no pierdas el tiempo.
No me hagas volver de la libertad.
Porque no puedo vivir más tiempo aquí dentro. Necesito que se desate la guerra.

Necesito poder escapar, desaparecer.
Librarme de la placa con mi nombre, llorar por los caídos.

Morir por fin.

Por favor.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Cinco

Y sin querer, sin darme cuenta, ya es Marzo otra vez. Es Marzo por quinta vez.
Es el primero que pasaré contigo

¿CÓMO SE SUPONE QUE TENGO QUE SOBREVIVIR?

Vuelve, vuelve, vuelve, vuelve, vuelve, vuelve. VUELVE, JODER, TE SIGO NECESITANDO.

Necesito que estés a mi lado y me abraces. Que no intentes mantenerme con vida.
Necesito tu pelo y tu risa y tu mar.
Han pasado cinco años y aún no he podido decirte adiós. ¿CÓMO COÑO PUEDE ENCERRAR UNA ROCA TU NOMBRE?

Vuelve, por favor.

Porque sin ti estoy perdida.
Toda esta gente, todos estos extraños, amigos con turnos de trabajo.
Porque miro al sol, y eres tú. Te veo cada vez que pienso en lo bonito que es algo, te veo en la luz y en la niebla, te veo en los rayos del sol bajo el mar.
Y sé que no debería.
Que ya eres una mentira más.



Este año, voy a volver a casa, aunque no sé si podré ir a ver esa puta piedra, no sé si tendré valor.

Ojalá pudieses volver.

martes, 11 de marzo de 2014

Black Bird

¿Recuerdas la película sobre el pájaro negro?

El ave que lo dio todo luchando en una guerra de la que habría podido huir, que entregó su vida a sus ideas.
Y al final, después de muerto, vivió.
¿Cómo hacían eso, lo recuerdas? ¿Cómo lo hacían para vivir?
Porque si el secreto es el amor, entonces estamos jodidos.



miércoles, 15 de enero de 2014

La muerte, fría y oxidada
¿Cómo moverá esas alas de metal?


Tan sencillo como abrir el gas y echarme en el suelo, a descansar, a dormir. Por fin
Tapar un par de rejillas de ventilación, darle un abrazo a mi perra, escribir una nota que hable de peces.
Y cerrar los ojos. Sonreír.
Ojalá, dándole la mano a alguien tan cansado de la vida como yo. O simplemente alguien con una máscara de gas, que se eche a mi lado y me abrace antes de dormir. 
Un último baile. Con alguien que no llame a la ambulancia después.

Me gustaría no morir completamente sola.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Escuchó aquel lazo deslizarse.
El sonido del rojo al caer.

Sus cabezas se poblaron poco a poco. Al principio eran niños que creían en lo que no se debía creer, pero con el tiempo se les cubrió el pelo de pájaros, hasta que en el cielo sólo quedaron los buitres volando en círculos imperfectos. Al final, eran nubes de tormenta con miedo a creer.

Y el sol se acercaba al horizonte.
"¡Esconded a los niños!", resonaba como el grito de una mujer que nunca había visto el cielo.
Cuando los niños estaban a salvo, caía la noche en el páramo.

Y dejaban de verse los buitres. Se abría la veda. Había que salir del valle.

Pero según sus pies subían, torpes, por las paredes de roca, la nube de pájaros que protegía sus cabezas desaparecía.
Ella le miraba con el terror pintado en los ojos, y él musitaba algo sobre ganar la lotería.

Nunca llegaron arriba.
El lazo rojo que los unía fue arrastrado por el viento.
Él la vio caer, y ni siquiera estiró la mano para intentar alcanzarla.
Vio su cuerpo roto en el suelo, junto al muro de roca.
Vio cómo los buitres se cernían sobre ella. Y volvía a crecerle el pelo, como una nube de tormenta.


Yo es que a veces sueño en verso, y otras veces sueño en sueños.